viernes, 6 de octubre de 2017

PLANETA AUTOSUFICIENTE


El clima, desde el comienzo de los tiempos, ha variado, y seguirá variando, cíclicamente hasta situaciones extremas – Alfonso Campuzano

Es de la chistera del meteorólogo, léase hombre del tiempo, cuando se observan sus explicaciones, tras haber estudiado datos diarios sobre la predicción del clima, de donde surgen borrascas, chubascos, incertidumbres, inclemencias, previsiones, tormentas, temperaturas de sube y baja que, aunque no se confirman siempre en el tiempo previsto, siquiera parcialmente, se pretende que así lo hagan, mientras el espectador alucina ante lo que le parece increíble veinticuatro horas después.
Donde más a gusto se siente el meteorólogo es hablando con énfasis, en tiempo pasado, es decir, de lo que en la jornada ha ocurrido, virtualizando lo que ocurrirá, sin sentirse muy convincente hasta pasado el día siguiente: no acierta casi nunca, no puede acertar, pero lo parece, pues la superficie terrestre está inundada por microclimas. Los modelos climáticos diarios, incluso semanales, son tan variables como los diferentes meteorológicos que los diseñan.
El planeta azul, desde cualquier estación espacial, tiene una forma parecida a una manzana con una superficie rugosa, que gira sobre sí mismo y alrededor del sol, tendiendo a calentarse y a enfriarse, dependiendo de la época de su existencia, porque los extremos climáticos, cíclicamente, han existido siempre. Actualmente, los seres humanos que lo habitan suman más de siete mil millones, sin contar el resto de las especies inferiores de sangre caliente, por lo que puede considerarse como uno de los factores causantes de la elevación de temperatura, a lo que habrá que adaptarse mutuamente.
El planeta azul es autosuficiente, tal que se autoabastece de todo lo que en él se alberga, tanto interna como externamente. Dispone de una superficie acuática, generadora de vida, que supone tres cuartas partes del total, con sus mares, océanos, tsunamis. Dispone de una superficie terrestre, que constituye la cuarta parte restante, con sus ríos, seísmos, volcanes, y de donde se extraen, por ejemplo, cosechas y minerales. Dispone de alimentos, casi infinitos, tanto en agua como en tierra, dispuestos a comerse unos a otros, desde la escala más inferior a la superior o humana. Dispone de todos los elementos necesarios para construir, y destruir, sin necesidad de buscar nada en el exterior, salvo ampliar lo conocido. Dispone, por último, de una superficie atmosférica con humedad, lluvia, niebla, nieve, presión, viento, que intervienen y organizan distorsionando todo lo que ocurre con el paso del tiempo, incluido el cambio del eje terrestre, dando lugar al cambio climático típico, o atípico, desde el comienzo de los tiempos.
No todo puede achacarse, porque sí, a la mano del hombre con la industrialización: tiene que haber algo más, muy difícil de resolver y, sobre todo, de explicar. Pretender frenar un cambio cíclico generado en la Naturaleza, a fuerza exenciones fiscales a empresas que sirven electricidad, gas, mediante la ayuda de impuestos que pagan los contribuyentes, es atentar contra la inteligencia, porque los políticos nunca han tenido intención de contribuir a la causa común, sólo dictar leyes que no cumplen, pero que hacen cumplir a los demás.
Hay que luchar por cambiar los recursos territoriales, cambiar los cultivos, hacer vergeles de desiertos, atraer el agua. Da igual que aumente la temperatura global si se ponen los medios en la agricultura y se olvida uno de la industria, que debe seguir su camino. Si las sombras son mayores que los claros, ante el previsible cambio climático atípico, lo adecuado es tomar ejemplo de aquellos países que, con recursos ínfimos, han logrado revertirlos.
Lo mismo que no se deben autorizar construcciones en vaguadas y lechos antiguos de ríos, aunque se construyan ilegalmente, con alto riesgo que conduzcan a catástrofes. También deben evitarse construcciones de edificios en territorios donde las placas tectónicas confluyen y dan lugar a terremotos o bien construir los cimientos con técnicas antisísmicas.
Lo que ha ocurrido, ocurre, y ocurrirá, respecto a la alarma fijada en el clima, es algo natural y cíclico, algo propio de la Naturaleza, nada extraordinario. Sin embargo, es probable que una pequeña Edad de Hielo podría comenzar a gestarse, con fuertes fríos y ventiscas, que afectaría a todo el planeta en años venideros.

Alfonso Campuzano
Sigue a @AIf0ns0

lunes, 25 de septiembre de 2017

A PROPÓSITO DE LA INDIANA







Alfonso Campuzano
Sigue a @AIf0ns0


FALSA CARIDAD Y MÁXIMA HIPOCRESÍA

Aparte de solidaridad con inmigrantes y refugiares, debe regir el principio de reciprocidad, es decir, el regalo de bienvenida debe ser un puesto de trabajo – Alfonso Campuzano


Los polvos del efecto de llamada de José María Aznar, seguidos de la Alianza de Civilizaciones de José Luis Rodríguez Zapatero, alias ZP, han conseguido atraer los actuales lodos. 
Los sucesivos gobiernos, sin haberlo solicitado, bajo la bandera de una falsa caridad y máxima hipocresía, acogen a inmigrantes y refugian a exiliados, que se presentan ilegalmente, sin documentación que les identifiquen; que no tienen una graduación técnica; que no aportan beneficio alguno a la colectividad que los acoge; que les aguarda una existencia de holganza; que todas sus exigencias son contempladas bajo el prisma de los impuestos pagados por los sufridos contribuyentes.
En resumen, se está asistiendo a un éxodo improductivo y subvencionado, ayudado por políticos a los que se les oye decir, claro y alto, que cualquier asaltavallas fronterizas tiene los mismos derechos a estar pensionado, sin trabajar, que un trabajador español que está cotizando para cuando llegue su jubilación. Y, mientras tanto, se exportan universitarios, que tantos millones de euros ha costado su preparación. Estas acciones de los administradores políticos deberían analizarse como manifestaciones de una figura psiquiátrica propia de un trastorno mental. ¡Qué ironía de políticos que deberían estar sujetos a reciclaje y reseteo!
Es inadmisible, aunque muy propio del bienquedismo, buenismo, buenrollismo, pelelismo, que se acojan emigrantes/refugiados pagándoles miles de euros al año, aparte de ayudas sociales como alojamiento en centros de acogida, o en pisos de protección oficial; comedores escolares; cursos de capacitación profesional; educación básica; electricidad; formación en el idioma de cada región; gas; gastos médicos; guarderías; ropa; transporte; etcétera, mientras se acepta, sin ningún rubor, que haya miles de funcionarios, y no tan funcionarios, incluso personal laboral en paro, pese a que han levantado, y continúan levantando, este país, cobrando mensualmente muchísimo menos que ellos.
Hasta la fecha, tanto China como Japón, no han tenido ataques terroristas, porque no admiten inmigrantes ni refugiados musulmanes, a pesar de que en los países afines a su cultura y religión no los acogen ni se encuentran satisfechos, pues sus magnates prefieren enviar dinero a Europa para construir mezquitas que acojan a sus hermanos desarrapados.
Sin embargo, se sienten afortunados en países de confesión no islámica, a los que alegremente recriminan, pese a ser ilegales; a los que quieren transformar para que sean como sus países de origen, pese a estar descontentos, pese a las concesiones, casi infinitas, que disfrutan, mientras que el nativo si no puede pagar la hipoteca de su casa se encuentra en la calle desahuciado por el Banco.
Habría que plantearse una reciprocidad en la ayuda, que naciera de lo actual políticamente incorrecto, más que nada, por solidaridad, nada de regalos a fondo perdido, porque ¿que país aguanta tanto despilfarro cuando desgraciadamente las prestaciones a personas ilegales se incluyen como si fueran pensiones contributivas, sacando dinero de la Caja de Pensiones?, sin hablar del gasto sanitario generado para prevenir enfermedades ya desaparecidas o desconocidas, con el peligro que ello entraña a la población autóctona.
Como colofón, habría que preguntarse por qué la Liga de Países Islámicos aún no ha aceptado la Declaración de los Derechos Humanos de 1948.


Alfonso Campuzano

  Sigue a @AIf0ns0